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Ascensión al Castillo de la Atalaya (PR-MU-4)

La posición estratégica de la Atalaya era conocida desde la Baja Edad Media, cuando el Concejo situó allí un puesto de vigilancia para alertar de posibles ataques piratas o aliados del Reino nazarí de Granada. La Atalaya demostró su utilidad en 1561, cuando el 4 de mayo desembarcaron en La Algameca 1800 soldados otomanos con la intención de abalanzarse sobre Cartagena por sorpresa. El conveniente aviso sirvió para que se presentara ante ellos Luis Fajardo y de la Cueva, marqués de los 
ASCENSIÓN AL CASTILLO DE LA ATALAYA

PR-MU 4 SENDA DE LA ATALAYA
A LA FORTALEZA POR LA RAMBLA DE LA ATALAYA
CARTAGENA (Murcia)

Vista del segundo piso del Castillo de la Atalaya
La posición estratégica de la Atalaya era conocida desde la Baja Edad Media, cuando el Concejo situó allí un puesto de vigilancia para alertar de posibles ataques piratas o aliados del Reino nazarí de Granada. La Atalaya demostró su utilidad en 1561, cuando el 4 de mayo desembarcaron en La Algameca 1800 soldados otomanos con la intención de abalanzarse sobre Cartagena por sorpresa. El conveniente aviso sirvió para que se presentara ante ellos Luis Fajardo y de la Cueva, marqués de los Vélez, que al mando de caballeros murcianos y levas cartageneras derrotó a los invasores en las proximidades de la Rambla de Benipila.
Los primeros intentos serios de levantar un fuerte en la cima de la montaña llegaron en 1706, durante la Guerra de Sucesión Española. Por entonces, la ciudad estaba ocupada por los ingleses en nombre del archiduque Carlos de Austria, y estos necesitaban asegurar la posición adquirida en el hostil reino de Murcia. Con este objetivo, se levantaron dos fuertes en dos puntos estratégicos, que darían lugar a la edificación que estamos tratando y al castillo de San Julián, que vendrá a defender la bocana del puerto.
La construcción definitiva del castillo de la Atalaya fue proyectada en 1766 por el ingeniero militar Pedro Martín-Paredes Cermeño, en el contexto del proceso de mejora de estructuras militares en Cartagena en el reinado de Carlos III, y que venía motivado por el nombramiento en 1726 de la ciudad como capital del Departamento Marítimo del Mediterráneo. Las obras fueron terminadas en 1777 sobre el monte de la Atalaya siguiendo las precisas instrucciones del Conde de Aranda, quien deseaba anular la posibilidad de que se repitieran desembarcos enemigos en La Algameca y proteger al mismo tiempo el arsenal militar junto al Castillo de Galeras, construido en el mismo período.
Estallada la Guerra Civil Española, la ciudad quedó en manos del bando republicano y el castillo fue utilizado por el Servicio de Información Militar para albergar una checa en la que se interrogaba a los presos allí encarcelados. Concluida la contienda, el Ministerio del Ejercito lo traspasó al Ministerio de Hacienda en el año 1960, para pasar finalmente su posesión al Ayuntamiento de Cartagena, sin que se le haya dado ningún uso o cuidado, motivo por el cual su estado actual es de prolongado deterioro. Para evitar que el castillo siga abandonado a su suerte han surgido tanto iniciativas de asociaciones como Adepa y Aforca, como particulares originarias del cercano barrio de la Concepción, que por el momento no han conseguido respuesta institucional aún con la declaración de Bien de Interés Cultural otorgado en 1997.
Fuente: Wikipedia

COMO LLEGAR

Cartagena vista desde el catillo de la Atalaya
El primer topónimo de que se tiene constancia en el área de la actual Cartagena es Mastia, que tradicionalmente se identifica con la ciudad en un período íbero o tartésico. Los fenicios la fundaron con el nombre de (Qart Hadast, "nueva ciudad"), el mismo que le habían dado a Cartago. En latín se la denominó Carthago Nova ("Nueva Cartago", un tautopónimo), y del acustivo Carthaginem salío la forma tardía que derivaría en el árabe  قرطجانة (Qartagana), forma inmediatamente previa a la actual, Cartagena.


DONDE DORMIR Y COMER

Explanada donde nos quedamos a dormir. Un sitio tranquilo
En esta ocasión elegimos para quedarnos a pernoctar, la batería de costa de Aguilones. Justo antes de entrar en las instalaciones hay una explanada donde podemos hacer noche de forma tranquila y segura.


Para comer, nosotros llevamos nuestras viandas, ya que en la zona no hay ningún bar/restaurante, ni ninguna tienda donde poder comprar para comer o beber. Así que ir bien provistos de provisiones.
De todas formas dejamos una lista de lugares donde poder comer y dormir en Cartagena.



DESCRIPCIÓN DEL RECORRIDO

Plano detallado de la ruta a seguir. Fuente: Wikiloc
CARACTERÍSTICAS TÉCNICAS


OTROS DATOS DE INTERÉS

Dificultad: Fácil
Sendero señalizado: Si
Época recomendable: Todo el año
Puntos de agua potable: No hay fuentes ni lugar donde poder comprar agua. Así que hay que ir provisto de ella.
Sugerencias: Llevar en una mochila agua y comida energética. Utilizar ropa y calzado adecuados, dependiendo de la época elegida. Deja la basura en los contenedores. Respeta la fauna salvaje, el ganado, la vegetación y el patrimonio. Si vas en verano no te olvides de protección solar, (gorra, gafas y protección para la piel). Si se piensa hacer en los meses de más calor, recomendamos que se comience muy temprano, para evitar el calor asfixiante de Cartagena (nosotros comenzamos la ruta a las 7:00 am)
Cartografía: IGN Cartagena hoja 977 E: 1:50.000
Enlaces de interés: Castillo de la Atalaya (Cartagena)
                                   Fortificaciones de Cartagena
                                   La consolidación del Castillo para evitar su ruina
                                   Video del Castillo de la Atalaya
                                   Mucha más información de la ruta en Wikiloc
                                   Descargate el track para GPS (archivo GPX)

Comenzamos nuestra excursión en la iglesia parroquial del Barrio de la Concepción, que se encuentra al final de la calle Mayor. Ubicación del inicio de la ruta. Tras dejar nuestro vehículo estacionado, tomamos la calle Subida a la Mina. Esta calle enseguida se convierte en un camino cementado que encaja las aguas provenientes de la rambla de Quitapellejos.

Comienzo de la ruta. Frente a nosotros la iglesia Parroquial de la Concepción. Tendremos que ir a la derecha por la calle subiendo a La Mina
Vista de la iglesia desde la calle Subiendo a la Mina


Camino cementado que recoge las aguas de la rambla de Quitapellejos
Este camino cementado que nos conduce hasta el barranco, lo abandonamos para coger una senda que parte a la izquierda, adentrándonos en el bosque de pinos de la Sierra de Pelayo. Avanzamos en todo momento por la margen izquierda de la rambla, teniendo a la derecha el cerro de la Atalaya y a la izquierda la Sierra de Pelayo.

Dejamos el tramo cementado para acceder al sendero que sube paralelo a la rambla
Vamos dejando poco a poco atrás el barrio de la Concepción
Tramo del sendero
A la izquierda el cerro de la Atalaya y a la derecha la Sierra de Pelayo
El sendero sigue ganando altura poco a poco de forma suave, y así de esta forma, pasaremos al lado de varios pozos mineros y una pequeña presa abandonada en mitad del barranco, hasta que el sendero nos acerca a una zona rocosa, con algunos abrigos y cuevas, denominada Las Tres Marías.

Llegando a las Tres Marías
Algunas cuevas de la zona

Continuamos por la senda, ganando altura, hasta alcanzar el collado del Castillo de la Atalaya, donde desaparecen los pinos y aparece una vegetación más baja.

Tramo del recorrido

Collado del Castillo de la Atalaya
Tras el collado torcemos a la derecha, adentrándonos en un barranco más estrecho lleno de romero, tomillo, plantas espinosas, espartos, palmiteras, etc.... Este tramo de recorrido se torna más pedregoso e inclinado mientras continuamos viendo a nuestra derecha el castillo. Así poco a poco, llegamos al fondo del valle, donde un muro nos corta el paso, (muro que delimita un recinto militar).







Llegados al muro, torcemos a la derecha, ahora el camino se amplía más, formando casi una pista, donde aparecen de nuevo los pinos. Seguimos paralelos al muro, hasta llegar a la barriada Villalba. Cuando lleguemos a las primeras casas, giramos de nuevo a la derecha y continuamos por la calle La Albaida hasta que crucemos un pequeño puente que salva un torrente proveniente del cerro de la Atalaya.




Tras el puentecito, dejamos la carretera para coger una senda a la derecha que sube vertiginosamente (corta pero con mucha pendiente) hasta alcanzar un camino cementado que nos lleva a la derecha hasta el Castillo de la Atalaya, desde donde contemplaremos unas espectaculares vistas de Cartagena y su Puerto.






Ya en el castillo, tendremos magníficas vistas de todo Cartagena, su puerto y los montes aledaños. Ahora nos deleitaremos con la visita a este magnífico Castillo-Fortaleza. Intentaremos visitar y recorrer todos sus rincones.


Una de las mejores referencias en cuanto a su arquitectura la encontramos en la descripción que realiza en 1877 el General López Domínguez:

..... " Consiste su defensa en cuatro pequeños frentes abaluartados, circuido de fosos sobre cuyo terraplén que está a 251 metros sobre el nivel del mar, pueden colocarse hasta 20 piezas de artillería. En el interior del fuerte se eleva un espacioso cuartel defensivo a prueba que sirve de alojamiento a una guarnición de 200 hombres, con su material y municiones correspondientes. Por encima de la bóvida que la cubre, y a 256 metros de cota, hay sitio donde emplazar 8 piezas de artillería" ....

Se trata de una "obra de exterior" (fuera del circuito urbano amurallado, dominando la plaza), construida en el siglo XVIII dentre de los cánones de la Escuela Española de Fortificaciones Abaluartada.

Fue levantado en dos alturas. La planta baja es maciza, y presenta una traza pentagonal con cinco baluartes, uno en cada vértice, y está rodeado de un "foso seco" con su correspondiente contraescarpa. Se accede a esta planta mediante una puerta en recodo practicada en la cara derecha del baluarte Sur. Una vez flanqueada la puerta se penetra en una especie de buera con un puente levadizo que cortaba las escaleras de acceso a las explanadas de la primera planta.

La segunda planta está constituida por un edificio de planta en U, abierto hacia el este y cuyas cubiertas son bóvedas a prueba. Estas naves delimitan un espacioso patio en donde se localiza un aljibe con varios brocales. Para acceder a las terrazas superiores existían unas escaleras de caracol, cuya estructura, formada por pétreos escalones ha desaparecido.







Tras visitar esta joya arquitectónica militar, descendemos por la pista cementada hasta encontrarnos con las primeras casas del barrio de la Concepción.




Junto a una torre de alta tensión nos adentramos en la calle Subida a la Atalaya, que descenderemos hasta llegar a la confluencia con la calle Higuericas, que tomaremos a la derecha. De esta forma llegamos de nuevo a la calle Subida a la Mina, y desde aquí a nuestro coche, donde damos por concluida esta histórica y bonita excursión por uno de los lugares más emblemáticos de Cartagena.




Los excursionistas al finalizar la ruta

2 comentarios:

  1. Muchísimas gracias Manuel Santos por tus palabras de agradecimiento. Un abrazo

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