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Al encuentro de los árboles singulares de Ceuta

En la ciudad autónoma de Ceuta hay un castaño legendario con casi cinco siglos de antigüedad, dragos, alcornoques y algarrobos centenarios, un plátano de sombra de 37 metros de altura y ejemplares relictos del antiguo bosque de robles andaluces. Un importante patrimonio natural que acaba de ser estudiado y catalogado. Cada árbol singular ha sido cuidadosamente identificado y medido conforme a una serie de criterios


AL ENCUENTRO DE LOS ÁRBOLES SINGULARES DE CEUTA

DESCUBRE UN DESCONOCIDO PATRIMONIO NATURAL Y CULTURAL

VARIANTE  SENDERO DEL ARROYO DE CALAMOCARRO (SL-CE3)

CEUTA
Uno de los castaños centenarios de Ceuta
En la ciudad autónoma de Ceuta hay un castaño legendario con casi cinco siglos de antigüedad, dragos, alcornoques y algarrobos centenarios, un plátano de sombra de 37 metros de altura y ejemplares relictos del antiguo bosque de robles andaluces. Un importante patrimonio natural que acaba de ser estudiado y catalogado.
Cada árbol singular ha sido cuidadosamente identificado y medido conforme a una serie de criterios como su tamaño, forma o situación. En total se han localizado 38 ejemplares de gran porte de los que el grupo más numeroso son los laureles de Indias de los Jardines de la Argentina, formando una magnífica y espectacular galería de 120 metros de largo por 50 metros de anchura máxima. Completan el conjunto otros dos grupos de 13  ejemplares de semejante edad en la cercana avenida Virgen de África, pero que han perdido parte de su atractivo por las continuas podas a las que se han visto sometidos.
El árbol más longevo de Ceuta es un viejo castaño que crece junto a otros igualmente muy viejos en la zona conocida como "Huerta Serrano", cerca del arroyo de Calamocarro, un espacio declarado por la Unión Europea como zon de especial protección para las aves (ZEPA). Ya en 1860, el ingeniero de montes de ilustre botánico Máximo Laguna se refiere a este rodal y recoge la leyenda popular de que el mas robusto de todos ellos, con casi 5 metros de diámetro, habría servido de improvisto refugio a los musulmanes expulsados de Granada en 1492.
Los más altos son un plátano de sombra de 34,2 metros situado en el embalse del Infierno y un chopo de 32 metros que es el último en pie de un grupo de tres a los que la erosión del arroyo de Calamocarro les ha ido progresivamente tumbando.
Otros árboles monumentales ceutís son un drago centenario que crece silvestre en las laderas del Monte Hacho, un viejo alcornoque del Barranco del infierno y un roble andaluz con más de 200 años, uno de los últimos supervivientes del bosque originario que antiguamente cubría Ceuta.


COMO LLEGAR


En este enlace podrás informarte con todo detalle de como llegar a la Perla del Mediterráneo (Ceuta).


DONDE DORMIR Y COMER

Igualmente os dejo mucha más información sobre los mejores y más variados restaurantes donde poder degustar los platos típicos de esta parte de España. Acompañamos también, los mejores y más económicos establecimientos donde poder descansar tras nuestras rutas y visitas.



DESCRIPCIÓN DEL RECORRIDO

Plano del itinerario a seguir. Fuente: IBERPIX
CARACTERÍSTICAS TÉCNICAS

Tipo de recorrido: Circular
Distancia: 7 kilómetros
Duración: 3 horas contando paradas y visitas
Desnivel: 270 metros
Dificultad: Fácil
Época recomendable: Cualquiera
Puntos de agua potable: Existen varios pozos y fuentes en todo el recorrido, pero sus aguas están sin tratar.
Sugerencias: Utilizar calzado y ropa adecuada dependiendo de la época elegida. No olvidarse de una cámara de fotos y unos prismáticos. Llevar agua y algo de comida energética en una pequeña mochila. Esta es una zona repleta de senderos, (tal vez demasiados); no te salgas de los existentes y no proliferes nuevos caminos. Intenta no tirar nada más al suelo, todo el trayecto está lleno de basuras (hay mucha, mucha). Respeta el medio natural y tu ciudad.
Cartografía: IGN Ceuta hoja 1110-3 E: 1:25000
Enlaces de interés: Para saber mucho más sobre Ceuta
                                   Federación de deportes de montaña y escalada de Ceuta

El comienzo de esta bonita y entretenida ruta comienza unos 100 metros después del punto kilométrico 5 de la N-354, la que se dirige hacia Benzú. Aquí en este punto, nos encontramos por la derecha, el aparcamiento de la playa de Calamocarro, y lugar donde dejaremos nuestro vehículo.
Punto de inicio. Este es el aparcamiento de la playa de Calamocarro, situado en el punto kilométrico 5 .100 de la N-354
Salimos del aparcamiento y tomamos unas escaleras que bajan a la playa, continuamos pegados al muro y a los 100 metros nos metemos por un pequeño túnel. Este es el arroyo de Calamocarro, desembocando en la playa.

Cerca de la desembocadura del arroyo, a escasos metros de la costa, se encuentra la estación de anillamiento de Punta Blanca, donde, a sus excelentes cualidades para esta práctica, se une la de ofrecer una excelente vista panorámica del Estrecho de Gibrlatar. Reúne condiciones para observar aves planeadoras, marinas y migrantes diurnos (estos dos últimos grupos sobre todo en migración prenupcial).

Ahora lo remontamos, pasamos el túnel y enseguida nos subimos por la derecha hacia una ancha pista. Seguiremos esta pista remontando el arroyo, que nos quedará en un principio a la izquierda, y tras cruzar un pequeño puente, lo tendremos a la derecha, hasta que lleguemos a una zona de chalets, donde se encontraba un antiguo molino que utilizaba las aguas del arroyo para su funcionamiento, (actualmente solo queda el nombre en uno de los chalets).
Escaleras que nos llevan a la playa de Calamocarro

Túnel y desembocadura del arroyo de Calamocarro
Vista del túnel
A la derecha se observa la pequeña subidita que nos deja en la pista. También se aprecia restos del antiguo puente que salvaba el arroyo de Calamocarro

Llegando a la zona de chalets
Tras rebasar las casas, nos introducimos por un pequeño sendero que arranca a la derecha de la última de ellas, este caminillo nos deja en el mismo cauce del arroyo. Superado los primeros 200 metros del cauce nos encontramos con los primeros ejemplares de alcornoques. En este tramo podemos ver a ras de suelo algunas fuentes, (cuidado sus aguas están sin tratar). Así, poco a poco, remontando el arroyo, llegamos a un espléndido pino de catorce metros de altura y cerca de doscientos años, uno de los árboles singulares de la ciudad.
Al final de las casas, tomamos el sendero de la derecha que nos deposita en el cauce del arroyo
Tramo del arroyo donde las adelfas son los elementos más característicos de este ecosistema acuático
Una de las fuentes que nos encontramos en el camino
Empiezan a verse los primeros ejemplares de alcornoques
Otra fuente que nos encontramos
Otro trozo del sendero
Llegando al pino centenario
El primer ejemplar curioso que nos encontramos en la senda. Un pino de 14 metros y 200 años de antigüedad
Tras deleitarnos con la contemplación del hermoso pino, continuamos subiendo por el cauce del arroyo, pasando y disfrutando de algunos de los árboles frutales de la antigüa Huerta Serrano. Seguimos nuestro camino, siempre por el cauce del arroyo, hasta que lleguemos a un ejemplar centenario de Laurel de catorce metros de altura que ha merecido ser incluido en el inventario de árboles singulares de Ceuta. Hermanado con el Laurel encontramos un estilizado ejemplar de chopo de treinta dos metros de altura, siendo el último en pie de un grupo de tres a los que la erosión del Arroyo de Calamocarro les ha ido progresivamente tumbando.
Árboles frutales en la Huerta Serrano



Laurel singular en el Arroyo de Calamocarro
Chopo centenario de 32 metros de altura
Tras disfrutar de estas especies naturales, continuamos subiendo por el arroyo hasta que nos encontremos con una antigua y abandonada represa del arroyo, probablemente para remansar el agua que abastecía a los molinos de la zona. Justo encima del muro giramos a la derecha y tras sortear un pozo semitapado, abandonamos el arroyo. A los pocos metros de dejar el arroyo nos encontramos con un magnífico ejemplar de alcornoque, posiblemente centenario. Las coordenadas GPS para su localización exacta son las siguientes: (Datum ED50)
Alcornoque:
X: 286517
Y: 3976421
Z: 121 metros
Al llegar al muro de la presa, abandonamos el arroyo por la derecha
Magnífico ejemplar de alcornoque, posiblemente centenario
La cuenca del Arroyo de Calamocarro, ocupa una franja de terreno de unos 2000 metros de largo por 900 de ancho, en el corazón de la ZEPA de Benzú-Calamocarro. Es un terreno accidentado con lomas y barrancos por los que discurren arroyos más pequeños y manantiales que incrementan el caudal de un arroyo principal, siendo el último reducto de bosque mediterráneo. En esta zona se puede encontrar la mayoría de las especies presentes en el territorio ceutí, incluidas las especies y subespecies norteafricanas.

Desde el alcornoque, subiremos por un sinuoso sendero en fuerte pendiente, siempre tomando como hacia la izquierda, hasta donde nos esperan las verdaderas joyas naturales de esta excursión. Unos castaños de casi cinco siglos de antigüedad.
Castaños centenarios: (Datum ED50)
X: 286378
Y: 3976472
Z: 151 metros

Se estima que estos castaños superan los 400 años de edad, miden entorno a 7 metros de altura y 7 metros de perímetro de tronco. Es un árbol vestigio de una antigua finca agrícola. Comparte su hábitad con al menos 7 castaños de porte y edad similar, un pino singular bicentenario y especies autóctonas como el Quercus suber, el Crataegus monogyna y el Chamaerops humilis.
Ya en 1860, el ingeniero de montes e ilustre botánico Máximo Laguna se refiere a este rodal y recoge la leyenda popular de que el más robusto de todos ellos, con casi 5 metros de diámetro, habaría servido de improvisado refugio a los musulmanes expulsados de Granada en 1492.

Sinuoso sendero que nos sube hasta los castaños más viejos de Ceuta
Castaño con mas de 400 años de edad
Otro ejemplar igual de viejo
Otro de los ejemplares de esta pequeña colección de árboles magestuosos
Uno de los más viejos de los aquí presentes
Seguimos nuestra subida por las pendientes de la vaguada de Calamocarro, pasando primero por un pequeño grupo de alcornoques, hasta que por nuestra izquierda divisamos la Torre de la Alquería de la antigua huerta de Regulares, punto al que nos dirigimos y donde hacemos nuestra siguiente parada.

Esta torre está fechada e la Edad Media (709-1415). Los restos que quedan son de planta rectangular, construida con fábrica mixta de ladrillo y mampostería. Conserva la puerta de acceso y el adarve superior, al que se accede por una escalera interior y en su muro trasero se abre una ventana de medio punto. Ha sido utilizada como granja porcina (hoy abandonoda) para lo cual se le hicieron obras de adaptación. Aunque está declarada BIC (Bien de Interés Cultural), su estado es deplorable y ruinoso.
Tras superar esta cuestecita ya vemos la Torre de la Alquería de la Huerta de Regulares
Acercándonos a la ruinosa torre 

Ventana de medio punto que da acceso al arroyo de Calamocarro
Vistas desde la torre, donde se contempla todo el arroyo
Bajando  de el adarve

Interior de la torre
Tras disfrutar de esta maravilla medieval, subimos por la pista hasta llegar a la carretera de circunvalación de García Aldave. En este tramo nos encontraremos con un monumento a un caballero legionario fallecido en acto de servicio.
Pista que nos lleva a la carretera de García Aldave
Monumento a un caballero legionario fallecido en acto de servicio
Una vez en la carretera giramos a la izquierda y subimos unos metros hasta que nos introducimos por una pista a la derecha, que nos acerca a la Torre de Aranguren. Cuando estemos en la parte más ancha, tomamos una senda a la izquierda, paralela a la carretera, que une las Torres neomedievales de Aranguren con la de Ángera. Esta senda la transitamos unos 600 metros hasta que lleguemos al Quejigo moruno de la fuente de los perros.
Quejigo Moruno (Datum ED50)
X: 286011
Y: 3975371
Z: 270 metros

El Quejigo moruno de la fuente de los perros es un ejemplar de quejigo moruno o roble andaluz (Querfcus canarlensis). Estos ejemplares cuentan con más de 200 años de edad, mide 30 metros de altura y 4,70 de perímetro. Es un árbol autóctono, vestigio del antiguo robledal que allí existía. Se observa en las cercanías, la regeneración natural del bosque con rodales jóvenes de esta especie. Está pendiente que sea declarado Monumento Natural por la ciudad de Ceuta. 
Detalle del tronco del Quejigo Moruno Fuente: Wikipedia
Tras disfrutar de esta belleza natural, volvemos por el mismo camino hasta llegar a la Torre de Aranguren, la bordeamos y bajamos por una rampa acondicionada con unos troncos a modo de escaleras hasta que lleguemos al mirador de Beliones.
Torre de Aranguren del siglo XIX
Cuesta con escalones que nos deja en el mirador de Beliones
Los caminantes en el mirador de Beliones
Vistas desde el mirador
Después salimos a una pista principal y giramos a la derecha. Ahora la seguiremos hasta llegar de nuevo a la carretera de García Aldave. En este punto tomamos a la izquierda, sobrepasamos el centro Betel y nos introducimos por la pista que sale a la derecha. Esta pista la andaremos hasta que nos encontremos con un crece de caminos. En el cruce, torcemos a la derecha tomando dirección a la antigua explotación agropecuaria medieval de la Fuente de la Higuera.
Cuando lleguemos a la pista torcemos a la derecha
En la carretera giramos a la izquierda
Si nos asomamos al borde de la carretera podemos ver la antigua explotación agropecuaria de la Fuente de la Higuera
En el cruce de caminos nos introducimos por el que nos queda más a la derecha
Tramo del sendero 
Llegando al complejo
Así poco a poco llegamos al cortijo de la Fuente de la Higuera, donde nada más llegar nos encontramos con una majestuosa Torre. A la derecha, escondida entre las piedras, nos encontramos con la fuente de la Higuera. Manantial de aguas cristalinas, (pero están sin tratar).

La Torre de la Alquería del cortijo de Fuente de la Higuera es de época medieval (709-1415). Es una torre de planta cuadrangular de considerable altura que conserva todas sus estructuras, con ventanas y arpilleras en sus flancos. Conserva la puerta de acceso y el adarve superior al que se accede por una escalera interior. Está adosada a una granja agrícola próxima a la fuente de la que recibe el nombre. Es semejante a la torre del Helógrafo o del Valle. Aunque está declarada BIC (Bien de Interés Cultura), su estado es de abandono y ruinoso.
La Fuente de la Higuera
Lo que queda de la Torre de la Alquería de la Fuente de la Higuera. Como no se tomen medidas dentro de unos años solo veremos un montón de ladrillos apilados. UNA PENA, DE VERDAD.
Otra vista de la torre
Tras estar un rato contemplando los vestigios que nos dejaron nuestros ancestros, rebasaremos la explotación agropecuaria por su izquierda, y nos dejamos caer por la ladera hasta que lleguemos de nuevo a la zona donde se encuentran los castaños, y desde aquí bajaremos al arroyo de Calamocarro. Una vez en el arroyo, ya solo nos queda descenderlo hasta que lleguemos al coche.


Vista de la explotación agropecuaria abandonada
Tramo de sendero donde podemos ver algunas de las higueras que le dan nombre a esta antigua huerta
Ya estamos en la zona de los castaños y desde aquí al coche en un periquete
Los excursionistas al acabar le rutita

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